jueves, 11 de noviembre de 2021

LA PERSISTENCIA DE LA VOLUNTAD

 Para la Metafísica, la voluntad y su autonomia, es un tema de palpitante actualidad. Para asumir los hechos de la vida cotidiana, tenemos necesariamente que revestirnos de una muy completa base conceptual. Solo así podremos mantener el control de nuestra toma de decisiones, para no dejarnos arrastrar por las circunstancias y las motivaciones subalternas, que nos condenan irremediablemente a dejarnos llevar por una realidad que a diario nos agrede, y nos esclaviza a un mundo eminentemente pragmático y materialista, donde perdemos nuestra identidad y nuestra condición de seres humanos con un claro talante espiritual. Chocamos aqui con la mentalidad positivista que encubre los hechos como único objeto de estudio del "método cientifico" y que lleva a un directo enfrentamiento con el idealismo y con toda concepción espiritualista del mundo y del hombre, comcepciones que son tachadas de 《metafísicas》 y en consecuencia llevadas al cadalzo de la negación. Sin embargo, hoy observamos como el Positivismo Contemporáneo, que pregona y alienta esta corriente antimetafísica, ha caído en posturas tan metafísicas y dogmáticas, como aquellas que inicialmente criticaban. Hoy tenemos la conciencia,, puesta en la defensa de la autonomía de nuestra voluntad, para defendernos de un mundo hostil, que a diario nos agrede con un virulento cambio climático, con el calentamiento global, con una inusitada frecuencia de pandemias, endemias y ataques contra nuestra propia razón de seres espirituales, que deben enfrentar las mutaciones y los cambios de paradigmas y modelos de vida, para seguir viviendo en un mundo de valores y de principios insoslayables para nuestro ciclo vital. El mantener la AUTONOMÍA DE LA VOLUNTAD, cuesta poco y nos produce mucho; no nos empobrece, pero nos enrriquece; es la señal externa de nuestra profunda existencia y la única razón que nos diferencia de los animales, y de aquellos seres humanos que viven con cuerpo físico, pero sin alma, sin sentimientos y sin alicientes de vida útil. Nadie es tan rico en este mundo, que pueda vivir sin ella y nadie es tan pobre que no la merezca. Ella nos alivia el cansancio de una vida vacía y sin motivaciones personales; ella nos renueva las fuerzas y las energias vitales y sin ella no vale la pena vivir....

《Cuando el polluelo rompe la cáscara, nos preguntamos: ¿es el gene o es el soma, el que dirige el golpear de su pico?》
Teilhard de Chardin ¡¡